Proteína y Carne: el Bulo Que Nos Venden

Los ingredientes que necesitas para cocinar a un solo clic

carne proteina

La proteína tal vez sea el nutriente más conocido y nombrado de todos los que hay. Quien no ha oído hablar de ella y de lo importante que es su consumo? Y cuanta más proteína consumida mejor. Al fin y al cabo es un constructor muscular, entre otras cosas, y para ello debemos comernos la carne y el músculo de otros animales.

Ingerir la proteína de la carne es a día de hoy casi una religión para disponer de una salud de hierro y estar fuertes. Es tal el fanatismo por el consumo de la proteína de la carne que la gente acaba ignorando y desconociendo por completo que la proteína también puede ser de origen vegetal. Es decir, que los vegetales también aportan proteína. No te atrevas a decirle a un entendido de la proteína de la carne que también existe otra más saludable y asimilable sin contraindicaciones, porque saldrás escaldado. Amén.

Pero usemos el sentido común y fijémonos en el reino animal para entender lo equivocada que está la gente con respecto al consumo de proteína animal:

Los animales más grandes, más fuertes y con más musculatura son todos vegetarianos: jirafas, gorilas, caballos, toros, elefantes, rinocerontes, etc…

Por tanto no pienses que comiendo toro o caballo vas a estar fuerte como ese toro o caballo, no. Solo comiendo lo que comen esos animales estarás fuerte y hermoso como ellos.

Proteína animal: la mentira que nos venden

De echo la proteína animal no aporta nada que no aporte la vegetal. Es más, la proteína de los vegetales duplica, triplica y hasta cuatriplica en algunos casos las propiedades y aportes de la proteína animal. La de orígen vegetal es completamente asimilable por las personas, de fácil digestión, aporta más variedades de proteínas y alcaliniza el cuerpo. El tracto digestivo humano está diseñado para descomponer y digerir principalmente vegetales, y en nada se parece al tracto digestivo de los carnívoros como por ejemplo un león. La proteína animal es todo lo contrario, no se descompone en el estómago como es debido, se digiere con dificultad y para colmo acidifica el cuerpo dando lugar a la aparición de enfermedades degenerativas. Eso sin contar todos los químicos, purinas y hormonas que lleva la carne que irremediablemente acaban en el cuerpo de quien la consume.

Lo de la falta de proteínas y por ende la necesidad de comer carne es un bulo que de alguna forma ha calado hasta el fondo en los hábitos alimenticios de la gente. Otro bulo es que si eres vegetariano te faltarán proteínas y caerás enfermo tarde o temprano.

Las industrias cárnicas, los gobiernos y las farmacéuticas son las más interesadas en perpetuar esas falsas creencias junto a las publicaciones y estudios oficialistas pagados, encargados de promocionar el consumo de carne. Porque de otra manera se les acaba el chollo que tienen montado.

El exceso de proteína es dañino

El 80% de las enfermedades se desarrollan por un consumo excesivo de proteína, especialmente la de origen animal. El cuerpo no almacena las proteínas, por lo que debe eliminarlas y si hay una sobrecarga de ellas la cosa se complica. Por tanto de lo que uno debe cuidarse es en no pasarse en su consumo. Ni de unas ni de otras.

Algunas complicaciones derivadas del excesivo consumo proteíco son:

Obesidad, enfermedades cardiovasculares, complicaciones renales, artritis crónica, fatiga y falta de energía, infecciones generales, mal olor corporal, descalcificación ósea, mal funcionamiento de los órganos, ácido úrico, afecta a las funciones neuronales y respiratorias, etc…

Como uno no puede fiarse de agencias como la OMS y sus absurdas pirámides alimenticias (que han ido siendo modificadas con los años y rebajando la cantidad de proteínas recomendadas) lo mejor es, como siempre, no fiarse de los organismos oficiales y de nuevo pensar por nosotros mismos y tirar de sentido común.

Para consumir la cantidad adecuada hay que hacer una buena planificación en nuestra dieta y saber que cantidades estamos consumiendo. Es muy fácil excederse con la proteína que comemos al día.

Y como idea pensar que si la OMS actualmente recomienda consumir tu peso en gramos (es decir si pesas 68 kilos = 68 gramos de proteína al día), y algunos estudios dicen que aun es mucho, reduciremos esos gramos más todavía asegurándonos de estar en una cifra correcta que nos mantenga saludables y con energía.

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